Percepción y modelos computacionales, por Ricardo Kleinlein

Percepciones y modelos computacionales

PERCEPCIÓN Y MODELOS COMPUTACIONALES

Los humanos disponemos de procesos mentales no guiados por la lógica que nos ayudan a emitir juicios rápidos. Atajos que simplifican muchos estímulos externos, que ayudan a nuestro cerebro en el día a día a concentrarse en decisiones más importantes para nosotros. Tendemos a confirmar nuestras ideas preconcebidas antes que asumir un error, y una voz con autoridad ejerce en nosotros una influencia mayor que un desconocido.

Muchos de estos sesgos cumplen una función clara desde un punto de vista evolutivo, ya que el ser humano se organizaba en torno a pequeñas sociedades tribales fuertemente jerarquizadas. Pero en el mundo contemporáneo (y en particular, en las sociedades altamente digitalizadas) algunos de estos sesgos parecen desempeñar un rol mucho menos importante, o incluso negativo. Piensen en la publicidad a gran escala.

Hasta ahora, un sesgo cognitivo era aprovechado con mayor o menor acierto en función de la audiencia objetivo y de la habilidad de quien diseñara una campaña publicitaria. Un mensaje era siempre pensado para proyectarse de manera genérica a muchas personas diferentes, y conocíamos de antemano la naturaleza comercial de la misma.  Eso nos permitía ser críticos a la hora de recibir dicho mensaje. Las redes sociales han revolucionado la manera de relacionarnos unos con otros. Ahora la publicidad y los mensajes personales se mezclan en un entramado de interacciones guiadas por el juicio rápido, la inmediatez y la popularidad. Poco o nada importa la veracidad de una afirmación en este universo online, primamos antes la viralidad que el contenido.

Entre otros factores, esto ayuda a explicar que la investigación en neurociencia esté creciendo de manera exponencial en los últimos años. En particular, disciplinas como la neuroestética comienzan a ser capaces de explicar los mecanismos neuronales según los cuales desarrollamos preferencias estéticas, y expresarlo en términos matemáticos. Gracias a su desarrollo, ahora sabemos que si bien los paisajes naturales nos parecen hermosos, los recordaremos muy poco tiempo, y que entornos más cotidianos (como el interior de un salón), permanecen de manera más efectiva en nuestra memoria. Un rostro con algún pequeño defecto nos gusta más, independientemente de nuestra raza o entorno, que una cara perfectamente simétrica. Imágenes que muestren una dimensión fractal (a grandes rasgos, una medida de la complejidad) cercana a 1.3 nos parecen las más atractivas y relajantes, aunque el ojo entrenado en reconocer arte visual percibe belleza en umbrales más altos. No debería sorprender al lector conocer que la obra de Jackson Pollock fuera creciendo en complejidad fractal a lo largo de su vida.

Pero eso no es todo. La rama conocida como computación afectiva, tradicionalmente dedicada al reconocimiento de emociones o la intencionalidad en mensajes escritos está virando hacia otros caminos; apoyados en modelos de neurociencia, no es difícil imaginar sistemas de Inteligencia Artificial que predigan cómo reaccionaremos a una campaña publicitaria, y sobre todo, que sean capaces de modificar la presentación de un mensaje para apelar directamente a nuestros sesgos cognitivos más profundos, sorteando nuestras defensas mentales.

¿Cómo evitaremos que eso provoque la completa polarización de la sociedad? Mensajes personalizados, dirigidos con una intencionalidad política o comercial clara, y capaces de pasar sobre las barreras conscientes del pensamiento que nos podrían hacer reticentes a dichos mensajes. ¿En quién confiaremos para protegernos? En mi opinión, tan sólo el esfuerzo individual, el ejercicio voluntario del pensamiento crítico y la confrontación libre de ideas pueden contrarrestar a estas herramientas. Y así, agradezco la existencia de casas como Foro de Foros, donde toda idea está sujeta a la discusión libre y meditada.

Ricardo Kleinlein, PhD Student at Universidad Politécnica de Madrid. 

¿Cuál es tu visión o reflexión sobre este tema? ¿Qué responderías? ¿o quizás quieres publicar tu artículo sobre otro tema? Escribe a Alberto Vilches a la dirección de avilchessuch@gmail.com para participar en las Reflexiones Compartidas de Foro de Foros. Las respuestas recibidas a cada reflexión se agruparán en un artículo que se publicará en Ágora posteriormente dando continuidad a los temas.

Alberto Vilches es miembro del Comité de Jóvenes de Foro de Foros y coordinador de Ágora como espacio digital para la reflexión colectiva.

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