Entrevista a Borja Monreal

“Ya no podemos funcionar con la idea de que Europa manda y África ejecuta”

Una de las reflexiones que surgieron en La Granja 2019 fue que Occidente debe replantearse su  imagen del continente africano. Ya no podemos verlo como un bloque. Y hemos de entender muchos flujos de información, inversiones y poder ya no pasan por Europa, nos cuenta alguien que lleva media vida vinculado a ese lado del mundo. Es Borja Monreal (Pamplona, 1984), escritor, experto en Políticas Públicas e Innovación Social y codirector de la ONG SIC4Change. Acaba de publicar ‘Ser pobre’, un ensayo imprescindible para entender un fenómeno profundo que va más allá de la carestía material.

-Has vivido una década en África. Dame dos ejemplos de lo que es hoy ese continente que rompan con los tópicos que suelen asociarse con él.

Lo primero, hay que ser conscientes de que hay países muy diversos y situaciones muy diferentes. Pero yo destacaría la capacidad de agenda de los países y gobiernos africanos. Ya no podemos funcionar con la idea de que Europa manda y África ejecuta. Hoy vemos por ejemplo que países como Ghana, Etiopía o Zambia, tienen su propia hoja de ruta. En segundo lugar señalaría la capacidad de innovación a todos los niveles que podemos encontrar en África. En mi libro hablo por ejemplo de los videojockeys en Uganda. Es increíble cómo un tipo es capaz de reinventarse doblando las películas en directo. Y como ellos hay muchos.

-En ‘Ser pobre’ (La Huerta Grande, 2019)  hablas de un concepto de pobreza que va más allá de la carestía material. Apuntas a todo un ecosistema que perpetúa la pobreza.

Sí, explico dos conceptos: la escasez y la precariedad. La escasez es la incapacidad de las personas de alcanzar sus metas por falta de medios. Pero luego está la precariedad, que se refiere a lo colectivo, a la construcción de lo social, como por ejemplo un sistema educativo que funciona y que permite que las personas puedan llevar a cabo cualquier iniciativa porque confían en que su entorno funciona. Son dos caras de la misma moneda. Si no trabajamos en lo social no podemos atajar la pobreza.

-Has sido analista de mercados, has trabajado también para una multinacional y para el tercer sector. Y has terminado fundando una ONG nicho, Sic4Change. ¿Qué hacéis y qué aportáis en un sector tan saturado?

Somos lo contrario a una ONG tradicional. SIC4Change es un modelo de ONG que cambia por completo la forma en que se desarrolla la acción social. Primero porque cambiamos la forma de mirar los problemas: desarrollamos diagnósticos autofinanciados, independientes y participativos en los que colocamos en el centro a la persona afectada. Segundo introducimos la innovación como principio rector de las soluciones: a través de la generación de un reto trabajamos con organizaciones diversas (ONGs, empresas, centros de investigación…) para poder generar soluciones disruptivas a problemas sociales persistentes aplicando la tecnología al servicio de las personas. Y tercero generamos modelos de sostenibilidad económica para los proyectos que les hagan independizarse de los donantes tradicionales.

E-milpa es un ejemplo: durante meses realizamos un diagnóstico sobre los problemas para producir que tenían los agricultores en situación de vulnerabilidad en el Corredor Seco guatemalteco. Trabajamos junto a CODESPA, CROPTI (una startup tecnológica) y el Ministerio de Agricultura para buscar soluciones. Arrancamos con una plataforma tecnológica para enviar información a estos productores vía SMS (clima, precios, mercado, técnicas agrarias…). La propuesta fue financiada por un donante tradicional, AECID. Y en este momento hemos creado una empresa social para prestar servicios de mayor valor a productores con más capacidades adquisitivas que nos permitan subvencionar el envío de información a los más pobres y, por consiguiente, independizándonos de la financiación tradicional.

-¿Por qué se ha cuestionado tanto la ayuda al desarrollo y qué cambiarías tú?

La ayuda al desarrollo forma parte de una agenda política que tiene más que ver con los intereses a gran escala de los países que la mandan y no los de las personas más vulnerables, por eso no se ha puesto a esas personas en el centro. Respecto a cómo cambiar ese planteamiento… es otro cantar. Por supuesto no apostaría por eliminar esa ayuda, en absoluto, sino que ahondaría en los incentivos. En realidad se trata de encajar agendas, ese debería ser el trabajo de quienes se dedican a la ayuda al desarrollo: ser un intermediario, hacer compatible la agenda del que recibe la ayuda y del que paga.

Yo no creo en eso del hacer más con menos, sino de hacer más con más. Es un tema de justicia social.

-El ex presidente de Níger explicó en La Granja que existían dos modelos distintos en África: países que tenían éxito, como Bostwana, y otros que no. Y que principalmente el éxito se debía a que las élites de esos países se habían comprometido con el desarrollo del país, con la transparencia y el reparto de ganancias por venta de recursos naturales, por ejemplo, en lugar de abrazar el expolio. ¿Cómo lo ves?

Creo que no da con la tecla. Esa es la teoría de quienes dicen que la clave es si un país tiene instituciones inclusivas o no. Decir que un país va bien porque tiene un liderazgo bueno es un poco de perogrullo. ¿Cómo consigues un liderazgo bueno? Pues con una sociedad civil fuerte. Después está lo de la alineación de agendas que comentaba antes. Y además tenemos que entender que existe una especie de agujero negro en la que se pueden hacer muchas cosas bien y sin embargo un país no sale adelante.

-¿Qué puede hacer Europa para relacionarse con África en base a criterios reales del siglo XXI?

Lo que tenemos que empezar a hacer es tener en cuenta a África para todo. Y en el momento en que África esté en la agenda ya se encargarán los africanos de gestionarla. Unos gobiernos lo harán bien, otros mal. Lo importante es que África juegue en todas las ligas, no solo en la de la ayuda al desarrollo, sino también en la de las inversiones. Europa tiene que tener en cuenta a África y África tiene que jugar sus bazas.

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