China promueve un nuevo orden internacional

En Foro de Foros nuestra labor principal es acercar la realidad de lo que ocurre en la sociedad desde todos los prismas posibles. Por ello, comenzamos con una nueva vertiente de nuestras Conversaciones Intergeneracionales: #ForoAsia. Creemos necesario acercar y analizar la realidad que vive el continente asiático actualmente, ya que es uno de los grandes actores mundiales y del que aún desconocemos muchos aspectos.#ForoAsia es el espacio en el que Foro de Foros, en colaboración con Cátedra China, trata temas sobre el milenario continente.

La entrada de China en el ranking de potencias mundiales ha hecho que el orden mundial se modifique dejando atrás la hegemonía occidental. Nos hemos querido acercar al papel que juega el gigante asiático en el nuevo orden internacional. Para ello, contamos con la periodista y escritora especializada en China Georgina Higueras como moderadora de un encuentro en el que han participado: Juan Leña, en 1993 nombrado embajador de España en la República Popular China y, posteriormente, embajador en Japón y Corea; Cristina Manzano, Directora de Esglobal; Martín Ortega Carcelén, Investigador Senior del Real Instituto Elcano y que fue Director del Gabinete de Análisis y Previsión en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación; y Felipe Sahagún, periodista y profesor de Relaciones Internacionales en la UCM.

China pide paso

El orden internacional que conocíamos está cambiando, se ha producido un desplazamiento del poder del Atlántico al Pacífico. El nuevo rumbo de China es decisivo en este escenario.

En su libro “The penguin History of Modern China. The Fall and Rise of a Great Power, 1850-2008”, Jonahtan Fenby (1942) hace la siguiente cronología: en 1949 sólo el socialismo podía salvar a China; en 1979 sólo el capitalismo podía cambiar a China; en 1989 sólo China podía salvar al socialismo y en 2009, sólo China podía cambiar al capitalismo.

En opinión de nuestro Conversador y diplomático Juan Leña, la China de hoy es la China que acude al capitalismo para salvarse, un capitalismo matizado, intervencionista, dirigido desde el propio Partido Comunista, pero sin duda es una llamada al capital extranjero y a la tecnología para dar bienestar a los chinos. Xi Jinping es un líder convencido del papel de China en la globalización, cree que el modelo chino es tanto o más válido que el modelo occidental. En su discurso defiende la libertad de comercio, el multilateralismo, la lucha contra el cambio climático y contra el proteccionismo. China ha cogido la antorcha de la globalización. Pero sus prioridades son otras diferentes a las del mundo occidental, en gran medida debido a su numerosa población. A China le preocupan muy especialmente la unidad y la estabilidad, por lo que mientras la economía crezca a tasas suficientes, los chinos van a seguir optando por el mantenimiento del sistema político.

Según Juan Leña, en la actualidad, China tiene que gestionar su papel en un mundo globalizado, un papel que despierta sospechas en el resto de países. Pero China lo que hace es pedir paso más que alterar las reglas del juego, al menos de momento. Es posible que pasado el tiempo pida mayor peso y capacidad de decisión, pero, insiste Juan Leña, en que China es un actor de fiar. En alusión a Xulio Ríos, ensayista especializado en política internacional, lo que está claro es que “China pide paso”.

La Nueva Ruta de la Seda: ¿una amenaza para Europa?

Europa no tiene una estrategia común frente al gran proyecto chino conocido como Nueva Ruta de la Seda. Pocos días antes de la 21ª Cumbre UE-China (9 de abril, 2019), Italia firmó su propio Memorando de Entendimiento para colaborar con China en áreas como infraestructuras y energía, cultura o turismo.

Según Cristina Manzano, directora de Esglobal, desde el Tratado de Lisboa que entró en vigor a finales de 2009, la UE tiene una asignatura pendiente en política exterior, y es definir sus objetivos como actor global frente a una Eurasia que se está perfilando como el motor mundial del siglo XXI. En su libro “The Dawn of Eurasia” (Penguin, 2018), tal y como reseña Esglobal, el intelectual Bruno Maçães defiende que el siglo XXI se jugará en Eurasia y que, mientras potencias como China tienen proyectos claros para esta megaregión, a Europa le falta uno”. Para Cristina Manzano, si la UE es capaz de tomar decisiones de manera conjunta y adquirir la fuerza necesaria para negociar de igual a igual con China, la Ruta de la Seda no tiene porqué ser una amenaza, sino que puede convertirse en un oportunidad para Europa.

Sobre el papel estratégico y comercial de China

EE.UU. ha impedido el cumplimiento del compromiso de dar a China mayor peso en las organizaciones internacionales, como el Banco Mundial. Esto ha llevado al gobierno chino a proponer la creación de una institución financiera internacional, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB), y del Banco de Desarrollo de China, que le permitan llevar adelante sus proyectos. ¿Son estos los primeros pasos del nuevo orden internacional?

Según Martín Ortega Carcelén, investigador del Real Instituto Elcano, para contestar a esta pregunta hay que hacer previamente dos reflexiones sobre el equilibrio estratégico y la cuestión comercial. Desde el punto de vista estratégico, desde hace décadas hay un debate sobre si China va a ser una potencia retadora y, por lo tanto va a entrar en el ciclo del auge y caída de las grandes potencias, o por el contrario, va a ser una potencia de status quo y va a aprovechar el sistema que le ofrecen para crecer dentro de él.

China no tiene una tradición histórica de expansionismo ni de colonialismo. El problema de China ha sido siempre de estabilidad interna y de coherencia debido a su gran extensión, su numerosa población y la variedad cultura y geográfica. Por eso, desde la disolución de la URSS, China optó por no pelear en el tablero estratégico ni militar frente a EE.UU., sino por hacerlo en el tablero económico y comercial. La entrada de China en la OMC (Organización Mundial de Comercio) en 2001 es decisiva en ese planteamiento. Su expansión comercial ha sido y está siendo espectacular, está presente en África, en América Latina, en Europa… compra recursos allá donde los haya.

En cuanto a la presencia de China en Asia, según Ortega Carcelén, tiene mucho que ver con la insatisfacción china ante el gran peso de Japón en el Banco Asiático de Desarrollo (con más del 20% de derecho a voto frente al 6% de China), lo que llevó a China a crear el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, donde Japón no está, para impulsar proyectos de infraestructuras que van más allá de la Ruta de la Seda, haciendo que Asia se desarrolle, con un componente de cooperación pero sin olvidar que obviamente hay una intencionalidad política en todo ello.

Concluye Ortega Carcelén que China es pues una potencia de status quo, que en la actualidad tiene problemas internos pues ha bajado su crecimiento, pero tiene que decidir qué hacer en el mundo una vez que termine su auge comercial. Por su parte, Europa debería tener en cuenta en sus debates a China, pues su desestabilización o estancamiento podría acarrear una grave crisis.

China-EE.UU.: el pulso entre las dos grandes potencias

El pulso entre China y EE.UU se juega sobre las aguas del Mar del Sur de China. Pekín reivindica sus derechos históricos sobre él, pero EE.UU. defiende que son aguas internacionales y, por tanto, el derecho de libre navegación. ¿Es una lucha por la soberanía de las aguas o es un pulso de las dos potencias por imponer su hegemonía? El Centro de Estudios Estratégicos de EE.UU. ha desarrollado un decálogo de medidas para superar esta “bomba de relojería”, entre las que se encuentra la renuncia al uso de la fuerza por todas las partes.

Según Felipe Sahagún, periodista y experto en relaciones internacionales, sustituir  la hegemonía estadounidense en el Índico es el objetivo de China, pero se está lejos del acuerdo. Además del vacío legal, el problema es de fronteras marítimas y, sobre todo, de recursos y el valor inmenso de éstos.

 

Siguen quedando preguntas abiertas y opiniones diversas sobre el papel de China en el nuevo orden mundial. ¿Es su actuación tan armoniosa como predica? ¿Su ascenso como nueva potencia supone una amenaza real para el resto de países, especialmente para EE.UU y Europa?

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Expansión de la banca española en el extranjero y consecuencias en la crisis de 2007

La expansión internacional se convirtió, para muchas entidades financieras, en una exigencia para poder acelerar el crecimiento, diversificar el riesgo y mejorar la rentabilidad. En un escenario en el que el mercado nacional no dejaba de madurar la apertura al exterior era una opción muy clara. En esta II Conversación Intergeneracional del Ciclo de Banca contamos con Fernando González Urbaneja como moderador. Como Conversadores Gonzalo Tererros, Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, economista y de profesional del sector financiero; y Pedro Luis Uriarte, economista que fue Consejero Delegado y Vicepresidente del Consejo de Administración del BBVA.

En un mundo que se globaliza aceleradamente, y que está sometido a un cambio intensísimo, la internacionalización es un “must”, como bien nos explicaron Gonzalo Terreros y Pedro Luis Uriarte. Cualquier empresa que quiera vivir en la economía global se va a tener que internacionalizar. Para que este proceso pueda desarrollarse, Pedro Luis Uriarte nos habla de cuatro justificaciones fundamentales: racional, patrimonial, emocional y defensiva. Quizá la última sea la más representativa, puesto que en un mundo globalizado internacionalizarse es casi una necesidad para seguir avanzando.

En el camino de la Internacionalización se exige contar con al menos cuatro competencias básicas: visión, compromiso, programa y capacidades. Este proceso al ser de transformación comienza, como explica Pedro Luis Uriarte, “por el tejado”. A pesar de ser un proceso casi inevitable para muchas compañías, el proceso de expansión internacional quizá sea la operación más compleja de todas a las que se pueda enfrentar una empresa.

¿Qué motivó la expansión internacional de la Banca Española?

La Banca Española, en los momentos previos a su expansión internacional, se encontraba en un momento de saturación y agotamiento del mercado doméstico, y con mayores oportunidades en otros mercados. Además, se produjo una caída de márgenes como consecuencia de la intensa competencia y de un entorno de bajos tipos de interés.

El proceso de expansión pudo llevarse a cabo, además, por la gran potencia de los equipos de gestión que maneja nuestra banca. La gran cualificación era consecuencia de la rentabilidad comparativa de la banca española, que se encontraba en un mercado altamente competitivo. Además, la tecnología era muy avanzada en banca retail, probablemente la mejor del mundo en ese momento.

Unos balances saneados y capitales robustos permitían “exportar” capital, con un control de riesgos adecuado. El ascenso de la presencia de compañías españolas en mercados exteriores facilitó el proceso de internacionalización. La Banca Española, además, supo aprovechar su posición privilegiada respecto a Latinoamérica. El contexto era de mercados infrabancarizados, con poco desarrollo tecnológico, débil presencia de la banca internacional, buenas perspectivas económicas y alta densidad de población.

Tanto Gonzalo Terreros como Pedro Luis Uriarte fueron participes de aquel proceso de internacionalización bancario a la cabeza del BBVA. Y aunque finalmente resultó satisfactorio, por el camino tuvieron algún que otro desencuentro. “También es preciso asumir fracasos”, comentó Pedro Luis Uriarte, puesto que el objetivo final era la creación de un grupo global multidoméstico, líder en esa área. Y un proceso como este, de transformación, para tener éxito tiene que contar con algún fracaso previo.

Fernando González Urbaneja recuperó una pregunta que nos acompañó en la sesión anterior del Ciclo de Banca. ¿Qué ocurre con la reputación de la Banca Española? Pedro Luis Uriarte fue muy claro en su exposición de las causas. Aunque la crisis de 2008 hizo que la percepción positiva de las entidades bancarias cayese en picado, para nuestro Conversador, ha habido otro factor determinante. La Banca Española ha cometido abusos, y muy grandes. “No puede ser que el presidente de un banco se retire multimillonario mientras el banco que deja ha quedado casi en la ruina”, explicaban los Conversadores.

Es imposible imaginar en la actualidad mercados financieros que no hayan abierto la puerta al exterior. ¿Volveremos a verlo con procesos como el Brexit o con los aranceles que proponen gobiernos como el de Trump?

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Entrevista a Manuel Rodríguez Casanueva

Manuel Rodríguez Casanueva, presidente de Foro de Foros, hace balance del primer año de la fundación y adelanta algunas de las actividades previstas para 2015. Hablamos con él sobre la metodología basada en la objetividad de los datos y los hechos, la denominada “terapia de la verdad”, y la importancia del intercambio intergeneracional, clave para que la sociedad pueda crecer e innovar.

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