Diálogo con grandes empresas chinas en España

La labor principal de Foro de Foros es acercar la realidad de lo que ocurre en la sociedad desde todos los prismas posibles. Por ello, continuamos con las Conversaciones Intergeneracionales dentro de nuestro espacio #ForoAsia. Creemos necesario acercar y analizar la realidad que vive el continente asiático actualmente, ya que es uno de los grandes actores mundiales y del que aún desconocemos muchos aspectos. #ForoAsia es el espacio en el que Foro de Foros, en colaboración con Cátedra China, trata temas sobre el milenario continente.

El pasado 4 de junio tuvo lugar la II Conversación Intergeneracional de nuestro #ForoAsia, donde los principales temas tratados fueron: la percepción de la sociedad española sobre las empresas chinas y si existen barreras culturales apreciables para los negocios entre España y China. Para ello se contó con la presencia de Enrique Fanjul, Vicepresidente de Cátedra China, como moderador del encuentro mientras que nuestros conversadores fueron José Barrachina, Vicepresidente de electrónica de consumo en Hisense; Alfredo Bonet, Secretario General del Círdulo de Empresarios; Liming Chen, Directora de Operaciones de Asislink de CTRIP España; y Fan Yijing, Directora de Hanergy España.

Se comenzó el debate conversando acerca de uno de los grandes fenómenos que se han producido en la economía internacional en los últimos diez/quince años: el boom de las inversiones chinas. Sin embargo, según Enrique Fanjul: “estas empresas han llegado antes a otros países europeos, pero en los últimos años se han producido inversiones significativas en España”.

Todos los conversadores resaltaron que existe una gran diferencia entre las interacciones con los sectores públicos y los privados a la hora de incorporarse al mercado español. Liming Chen afirmaba: “Es más fácil trabajar con el sector privado que con el público, debido principalmente a que tienen unos objetivos muy claros”. El sector público aquí en España funciona demográficamente y dependiendo del gobierno del país y no hay estabilidad para promocionar un producto. De manera unánime los conversadores incidían en el porqué de la inexistencia de una marca España. “Si tenemos dificultad para proyectar una imagen de España, el problema es todavía mayor en el momento en el que esa imagen se proyecta fragmentada en diferentes autonomías” destacaba Fan Yijing.

Desde el punto de vista empresarial español, Alfredo Bonet tiene una percepción clara de las empresas chinas en España: “Por otra parte, hay una serie de servicios y productos chinos que están creciendo a nivel tecnológico en los últimos años a un gran ritmo, sin embargo, sigue existiendo la percepción en España de que el chino solo consiste en el bazar de la esquina”.

Otro de los temas abordados en nuestra Conversación Intergeneracional fue la existencia o no de barreras culturales a la hora del entendimiento por ambas partes a nivel tanto empresarial como laboral. José Barrachina apuntaba que la tarea del conocimiento mutuo es la clave para entenderse entre ambos países a nivel empresarial. Pero está claro que el continente asiático tiene otro modo de trabajar y otra visión a la hora de llevar a cabo las acciones empresariales. Por lo tanto, no son tanto las dificultades de cultura o de idioma, si no de costumbres que tiene cada país, y eso es muy difícil de cambiar.

La fructífera Conversación dejó abiertos varios interrogantes sobre la Ruta de la Seda entre los asistentes. Por un lado, si se trataba de una estrategia únicamente empresarial o de influencia geopolítica y, por otro, se acabó dejando alguna cuestión en el aire, ¿por qué España no ha llegado a firmar este acuerdo cuando la mayor parte de los países miembros de la Unión Europea sí lo han hecho?

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Diálogo con grandes empresas chinas en España

Sinopsis

El pasado 4 de junio tuvo lugar la II Conversación Intergeneracional de nuestro #ForoAsia, donde los principales temas tratados fueron: la percepción de la sociedad española sobre las empresas chinas y si existen barreras culturales apreciables para los negocios entre España y China. Para ello se contó con la presencia de Enrique Fanjul, Vicepresidente de Cátedra China, como moderador del encuentro mientras que nuestros conversadores fueron José Barrachina, Vicepresidente de electrónica de consumo en Hisense; Alfredo Bonet, Secretario General del Círdulo de Empresarios; Liming Chen, Directora de operaciones de Asislink de CTRIP España; y Fan Yijing, Directora de Hanergy España.

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China promueve un nuevo orden internacional

En Foro de Foros nuestra labor principal es acercar la realidad de lo que ocurre en la sociedad desde todos los prismas posibles. Por ello, comenzamos con una nueva vertiente de nuestras Conversaciones Intergeneracionales: #ForoAsia. Creemos necesario acercar y analizar la realidad que vive el continente asiático actualmente, ya que es uno de los grandes actores mundiales y del que aún desconocemos muchos aspectos.#ForoAsia es el espacio en el que Foro de Foros, en colaboración con Cátedra China, trata temas sobre el milenario continente.

La entrada de China en el ranking de potencias mundiales ha hecho que el orden mundial se modifique dejando atrás la hegemonía occidental. Nos hemos querido acercar al papel que juega el gigante asiático en el nuevo orden internacional. Para ello, contamos con la periodista y escritora especializada en China Georgina Higueras como moderadora de un encuentro en el que han participado: Juan Leña, en 1993 nombrado embajador de España en la República Popular China y, posteriormente, embajador en Japón y Corea; Cristina Manzano, Directora de Esglobal; Martín Ortega Carcelén, Investigador Senior del Real Instituto Elcano y que fue Director del Gabinete de Análisis y Previsión en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación; y Felipe Sahagún, periodista y profesor de Relaciones Internacionales en la UCM.

China pide paso

El orden internacional que conocíamos está cambiando, se ha producido un desplazamiento del poder del Atlántico al Pacífico. El nuevo rumbo de China es decisivo en este escenario.

En su libro “The penguin History of Modern China. The Fall and Rise of a Great Power, 1850-2008”, Jonahtan Fenby (1942) hace la siguiente cronología: en 1949 sólo el socialismo podía salvar a China; en 1979 sólo el capitalismo podía cambiar a China; en 1989 sólo China podía salvar al socialismo y en 2009, sólo China podía cambiar al capitalismo.

En opinión de nuestro Conversador y diplomático Juan Leña, la China de hoy es la China que acude al capitalismo para salvarse, un capitalismo matizado, intervencionista, dirigido desde el propio Partido Comunista, pero sin duda es una llamada al capital extranjero y a la tecnología para dar bienestar a los chinos. Xi Jinping es un líder convencido del papel de China en la globalización, cree que el modelo chino es tanto o más válido que el modelo occidental. En su discurso defiende la libertad de comercio, el multilateralismo, la lucha contra el cambio climático y contra el proteccionismo. China ha cogido la antorcha de la globalización. Pero sus prioridades son otras diferentes a las del mundo occidental, en gran medida debido a su numerosa población. A China le preocupan muy especialmente la unidad y la estabilidad, por lo que mientras la economía crezca a tasas suficientes, los chinos van a seguir optando por el mantenimiento del sistema político.

Según Juan Leña, en la actualidad, China tiene que gestionar su papel en un mundo globalizado, un papel que despierta sospechas en el resto de países. Pero China lo que hace es pedir paso más que alterar las reglas del juego, al menos de momento. Es posible que pasado el tiempo pida mayor peso y capacidad de decisión, pero, insiste Juan Leña, en que China es un actor de fiar. En alusión a Xulio Ríos, ensayista especializado en política internacional, lo que está claro es que “China pide paso”.

La Nueva Ruta de la Seda: ¿una amenaza para Europa?

Europa no tiene una estrategia común frente al gran proyecto chino conocido como Nueva Ruta de la Seda. Pocos días antes de la 21ª Cumbre UE-China (9 de abril, 2019), Italia firmó su propio Memorando de Entendimiento para colaborar con China en áreas como infraestructuras y energía, cultura o turismo.

Según Cristina Manzano, directora de Esglobal, desde el Tratado de Lisboa que entró en vigor a finales de 2009, la UE tiene una asignatura pendiente en política exterior, y es definir sus objetivos como actor global frente a una Eurasia que se está perfilando como el motor mundial del siglo XXI. En su libro “The Dawn of Eurasia” (Penguin, 2018), tal y como reseña Esglobal, el intelectual Bruno Maçães defiende que el siglo XXI se jugará en Eurasia y que, mientras potencias como China tienen proyectos claros para esta megaregión, a Europa le falta uno”. Para Cristina Manzano, si la UE es capaz de tomar decisiones de manera conjunta y adquirir la fuerza necesaria para negociar de igual a igual con China, la Ruta de la Seda no tiene porqué ser una amenaza, sino que puede convertirse en un oportunidad para Europa.

Sobre el papel estratégico y comercial de China

EE.UU. ha impedido el cumplimiento del compromiso de dar a China mayor peso en las organizaciones internacionales, como el Banco Mundial. Esto ha llevado al gobierno chino a proponer la creación de una institución financiera internacional, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB), y del Banco de Desarrollo de China, que le permitan llevar adelante sus proyectos. ¿Son estos los primeros pasos del nuevo orden internacional?

Según Martín Ortega Carcelén, investigador del Real Instituto Elcano, para contestar a esta pregunta hay que hacer previamente dos reflexiones sobre el equilibrio estratégico y la cuestión comercial. Desde el punto de vista estratégico, desde hace décadas hay un debate sobre si China va a ser una potencia retadora y, por lo tanto va a entrar en el ciclo del auge y caída de las grandes potencias, o por el contrario, va a ser una potencia de status quo y va a aprovechar el sistema que le ofrecen para crecer dentro de él.

China no tiene una tradición histórica de expansionismo ni de colonialismo. El problema de China ha sido siempre de estabilidad interna y de coherencia debido a su gran extensión, su numerosa población y la variedad cultura y geográfica. Por eso, desde la disolución de la URSS, China optó por no pelear en el tablero estratégico ni militar frente a EE.UU., sino por hacerlo en el tablero económico y comercial. La entrada de China en la OMC (Organización Mundial de Comercio) en 2001 es decisiva en ese planteamiento. Su expansión comercial ha sido y está siendo espectacular, está presente en África, en América Latina, en Europa… compra recursos allá donde los haya.

En cuanto a la presencia de China en Asia, según Ortega Carcelén, tiene mucho que ver con la insatisfacción china ante el gran peso de Japón en el Banco Asiático de Desarrollo (con más del 20% de derecho a voto frente al 6% de China), lo que llevó a China a crear el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, donde Japón no está, para impulsar proyectos de infraestructuras que van más allá de la Ruta de la Seda, haciendo que Asia se desarrolle, con un componente de cooperación pero sin olvidar que obviamente hay una intencionalidad política en todo ello.

Concluye Ortega Carcelén que China es pues una potencia de status quo, que en la actualidad tiene problemas internos pues ha bajado su crecimiento, pero tiene que decidir qué hacer en el mundo una vez que termine su auge comercial. Por su parte, Europa debería tener en cuenta en sus debates a China, pues su desestabilización o estancamiento podría acarrear una grave crisis.

China-EE.UU.: el pulso entre las dos grandes potencias

El pulso entre China y EE.UU se juega sobre las aguas del Mar del Sur de China. Pekín reivindica sus derechos históricos sobre él, pero EE.UU. defiende que son aguas internacionales y, por tanto, el derecho de libre navegación. ¿Es una lucha por la soberanía de las aguas o es un pulso de las dos potencias por imponer su hegemonía? El Centro de Estudios Estratégicos de EE.UU. ha desarrollado un decálogo de medidas para superar esta “bomba de relojería”, entre las que se encuentra la renuncia al uso de la fuerza por todas las partes.

Según Felipe Sahagún, periodista y experto en relaciones internacionales, sustituir  la hegemonía estadounidense en el Índico es el objetivo de China, pero se está lejos del acuerdo. Además del vacío legal, el problema es de fronteras marítimas y, sobre todo, de recursos y el valor inmenso de éstos.

 

Siguen quedando preguntas abiertas y opiniones diversas sobre el papel de China en el nuevo orden mundial. ¿Es su actuación tan armoniosa como predica? ¿Su ascenso como nueva potencia supone una amenaza real para el resto de países, especialmente para EE.UU y Europa?

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La Nueva Ruta de la Seda

Se cumplen cinco años desde que se pusiera en marcha el proyecto OBOR. En este periodo China se está consolidando como una potencia económica mundial a la altura de EEUU o Japón. Sin olvidar su cultura, el gigante asiático quiere volver a construir aquellas rutas que mantuvieron la unión comercial y cultural entre Europa y Asia. China no deja de crecer y con ella los análisis sobre la posición del país asiático en el mundo y la relación del resto de países con él. En Foro de Foros nos hemos querido sumar a la reflexión en torno a la consolidación de la nueva potencia mundial en una Conversación Intergeneracional.

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