«La nueva carrera espacial»

La nueva carrera espacial en el foro de debate

«La nueva carrera espacial»

HIGHLIGHTS:

  • “El negocio del espacio es un negocio por el control de datos”
  • “La mayoría de los cambios y proyectos que se implementan en el espacio surgen por la necesidad de autonomía de los países”
  • “El sistema Europeo Galileo surge para evitar la dependencia del GPS americano, e incluso supera sus prestaciones”
  • “La infraestructura terrestre puede quedarse corta en el futuro para algunas cuestiones”
  • “La tecnología que te da la soberanía es la que te permite ser competitivo a nivel internacional”
  • “Se estima que el 10% de la economía europea depende de poder tener servicios de navegación por satélite”
  • “Antes, los objetivos eran más de prestigio, ahora la nueva carrera espacial es casi cuestión de una necesidad”

RELATO:

                                El pasado jueves 3 de diciembre tuvo lugar en Foro de Foros la Conversación Intergeneracional «La nueva carrera espacial» moderada por Eduardo Saldaña, Codirector de EL ORDEN MUNDIAL. Los Conversadores de la misma fueron: Antonio Abad, Director Técnico y de Operaciones en HISPASAT; Andrea García, Investigadora en el CIBOD; Juan Tomás Hernani¸ Fundador y Consejero Delegado de SATLANTIS; Juan Pons, Coronel (R) y Analista de Asuntos Espaciales y Defensa; Javier Ventura-Traveset, Portavoz en España de la Agencia Espacial Europea y Raúl Verdú, COO y Cofundador de PLD Space.

Antonio Abad: “Los hitos que se han conseguido en los últimos años ponen de manifiesto que estamos claramente ante una nueva carrera espacial. En cuanto a las diferencias con la anterior, la primera y más relevante es el desarrollo de la tecnología de la microelectrónica. Un iPhone actual tiene varios miles de veces la potencia del ordenador que se utilizó para diseñar el programa Apolo. El segundo elemento es la aparición del nuevo espacio o new space, que es una nueva manera de hacer las cosas (por ensayo-error) que permite desarrollar más rápidamente la tecnología, puesto que anteriormente se recogía toda la información y, solo después de haberlo hecho, se realizaban los proyectos. El tercer elemento sería el de la importancia de la colaboración público-privada, donde los gobiernos pueden actuar como catalizadores para arrancar proyectos que se pueden completar con financiación privada”.

Javier Ventura-Traveset: “Por ver cuán diferente es la situación respecto a la de antes: tenemos 90 países con satélites propios, respecto a los únicamente dos que había; solo un 20% del dinero que se invierte ahora a la carrera espacial es dinero institucional, el resto es dinero privado. Todo esto da cuenta de la gran importancia del espacio”

«El new space permite desarrollar más rápidamente la tecnología»

Andrea Rodríguez: “La capacidad para espiar a otros países sin involucrarse en su territorio y la evidente y necesaria mejorar de las comunicaciones provocan el nacimiento de esta carrera espacial. A día de hoy, queda de ella que EE.UU. es el país con mayor número de satélites en órbita, aunque el segundo no es Rusia, sino China. Además, EE.UU. tiene a las empresas más punteras del sector y está “poblando” el espacio de minisatélites. De Rusia queda el prestigio e investigación tecnológica que han hecho, ya que fueron el primer país en poner un satélite en órbita. Sin embargo, sigue siendo importante hasta el punto de que en Europa hayamos tenido que montar nuestras propias lanzaderas para evitar la dependencia de este país”

Javier Ventura-Traveset: “La razón principal de por qué Europa empezó a hacer sus primeros lanzadores (los cohetes Ariane), fue un problema con Estados Unidos. Ellos nos lanzaban los satélites para pruebas, pero cuando hicimos el primer satélite de telecomunicaciones que ya era comercial e iba a competir con ellos, no nos lo lanzaron para que no le quitáramos mercado. Ahí fue donde se decidió que debíamos tener un acceso independiente al espacio. Esta necesidad de autonomía también se ve en el proyecto Galileo, para no depender de la navegación por satélite estadounidense. Hoy por hoy, este sistema incluso ha superado al GPS americano”.

Juan Tomás Hernani: “Además de todo el mundo geopolítico, hay otro mundo cotidiano de empresas privadas dentro de esta carrera espacial que no estaba antes. SpaceX, por ejemplo, ha roto muchos paradigmas, ya que está haciendo incluso dos lanzamientos mensuales. Esto nos está recordando que el negocio del espacio es un negocio de datos: de transmisión, de captación, de procesamiento… y como todo negocio digital está sufriendo unas disrupciones gigantescas.

«El éxito de este tipo de misiones de momento está en la colaboración público-privada»

Juan Pons: “Hay países con unos condicionantes mejores que otros para subirse al carro del espacio. En el caso de Emiratos Árabes Unidos, tiene muchos recursos, sabe que depende del petróleo y ve que a largo plazo esto se va a acabar, por lo que está intentando diversificar su industria y facilitar que se asienten en su país empresas espaciales, conscientes de que es un mercado muy pujante. Otros países lo hacen únicamente por desarrollar su industria espacial y tener su lugar en el espacio, lo que da prestigio.

Raúl Verdú: “En la industria espacial existe muy pocas empresas que sean 100% privadas, al final el éxito está en la colaboración público-privada. En Europa se van viendo poco a poco cada vez más programas de ese tipo. Las empresas privadas tenemos que aprender de las instituciones, que llevan décadas desarrollando este proceso y han hecho numerosos avances. Nosotros podemos ofrecer ciertas aproximaciones distintas, como la velocidad en el tipo de desarrollo o la diferencia en cuanto a la gestión de riesgos”.

Antonio Abad: “En Europa no tenemos la capacidad de tener los Venture Capital que hay en Estados Unidos, que sirven de semilla para empresa como SpaceX, que luego reciben una inyección de fondos a través de programas del departamento de defensa americano o la NASA que permiten crear este tipo de macroproyectos. Por ello, la Unión Europea es la que tiene que liderar el proceso de este tipo de iniciativas. A nivel de compañía privada, por tanto, no podemos competir, pero sí a nivel de entidad política”

«La soberanía en el espacio es una cuestión de tecnología y de capacidad para tomar tus propias decisiones»

Andrea Rodríguez: “Los países están generando estas redes de satélites en el espacio cuyo objetivo es envolver el planeta en una especie de papel de caramelo. El hecho de que sean empresas como Amazon las que quieran liderar estas acciones muestra la gran rentabilidad que tiene el mercado de datos a nivel mundial. Estas empresas son conscientes de que la infraestructura terrestre acabará quedándose corta para muchas cuestiones. ”

Juan Tomás Hernani: “Hay una adición del espacio a las defensas nacionales, donde incluso el ejército del aire pasa ahora a llamarse ejército del aire y del espacio. Al final la soberanía en el espacio es una cuestión de tecnología y de capacidad para tomar tus propias decisiones. Estas decisiones ya requieren mucha inteligencia competitiva. La tecnología que te da la soberanía, por tanto, es aquella que te permite ser competitivo a nivel internacional”

Juan Pons: “Desde hace dos o tres años ya se debate sobre la gobernanza del espacio, pero ese tema está muy paralizado porque el punto de vista de Rusia, China y EE. UU. es muy diferente. El tratado del espacio ultraterrestre del año 1967 prohíbe el despliegue de armas de destrucción masiva, pero no de otro tipo de armas. Por tanto, es posible que pueda haber países, en el largo plazo, que sitúen en el espacio algún tipo de arma, aunque el primero que la emplee será muy cuestionado por haberlo hecho. La ciberseguridad también es una cuestión muy importante, por eso una de las premisas de los satélites que se construyen en los últimos años es su protección ante posibles hackeos

«La legislación obliga a que nuestros satélites se quemen cuando acaban su vida útil» 

Raúl Verdú: “Los satélites que vuelan en órbita baja tienen  ciclos de vida mucho más cortos que los satélites que van a órbitas lejanas. La órbita baja se produce cuando el satélite orbita entre unos 400 y 1500 kilómetros de distancia con la tierra. A esa altura todavía queda cierta densidad atmosférica, y eso los acaba frenando. Esto hace que este tipo de constelaciones necesiten reposiciones constantes, de ahí la obsesión de las nuevas empresas por abaratar el lanzamiento. Esto tiene dos ventajas: que no se promueve el tema de la basura espacial debido a la autodestrucción de los satélites y la otra es que se pueda regenerar la tecnología en órbita”

Javier Ventura-Traveset: “Un satélite a 1.500 km puede quedarse décadas ahí. De hecho, la mayor parte de la basura espacial está a 800 km de altura, estamos hablando de más de 30.000 objetos de diez centímetros o más y hasta 128 millones de objetos de milímetros, y esto es un problema muy grave. En el caso de la legislación, sí que la hay, tenemos obligatoriedad de que nuestros satélites en órbita baja entren activamente a la atmósfera y se quemen cuando acaba su vida útil. Por tanto, los objetivos son: no generar más basura, monitorizar la que ya existe y por último limpiarla”

Juan Tomás Hernani: “Los satélites hoy en día son absolutamente indispensables, están proporcionándonos información vital. Casi todo el mundo utiliza aplicaciones del espacio en su día a día, aunque no sean conscientes. Un parón digital en la función de los satélites nos provocaría el parón absoluto del planeta”

“Se estima que el 10% de la economía europea depende de poder tener servicios de navegación por satélite”

Antonio Abad: “El confinamiento ha tenido un efecto muy importante en lo que denominamos como transformación digital. El auge de la importancia de lo remoto ha puesto de manifiesto lo indispensable que son las telecomunicaciones. La pandemia ha puesto en valor las comunicaciones como elemento de desarrollo de la sociedad, especialmente en las zonas de baja densidad de población, donde no es rentable el despliegue de la fibra. Es ahí donde el satélite juega un papel fundamental para desarrollar esta cobertura, que se debe desarrollar para el 100% de las personas y el 100% del territorio”

Andrea Rodríguez: “Es necesario proteger todo este tipo de sistemas porque no solo son importantes para las telecomunicaciones, también para ámbitos como financiero, que no podrían operar sin esa sincronización que dan al segundo los relojes atómicos y satélites. Por esta importancia extra que vemos que tiene el espacio es por lo que muchos países se están lanzando a protegerlo y controlarlo, aunque se corre el peligro de segurizar lo que ocurre ahí fuera”

Raúl Verdú: “Hay grandes proyectos de colaboración entre agencias espaciales y también entre naciones pero, al menos en el ámbito de los lanzadores, todos tienen una bandera a excepción de programas como el Ariane en el que participan varios países”

Juan Tomás Hernani: “El medioambiente puede ser el destino que unifique los intereses de la mayor parte de los países del planeta, porque no hay medición de cuestiones como el CO2 o quién son los países responsables de los vertidos al mar o de las emisiones de gases tóxicos. En este sentido, la industria espacial es la única manera de tener sistemas de medición homogeneizados con los que acabemos con las mediciones segmentadas”

El medioambiente puede ser el destino que unifique los intereses de la mayor parte de los países del planeta

Javier Ventura-Traveset: “Hay que distinguir lo que es la competitividad comercial, como por ejemplo la que hay entre lanzadores, del espacio cooperativo, como lo es una misión a Júpiter con la Agencia Espacial de América, que son misiones que ya no se conciben sin una cooperación internacional. Europa presume de ser la campeona de la cooperación, teniendo incluso misiones científicas conjuntas con China como la visión Smile. El 25% de todo el presupuesto de la Agencia Espacial Europea es para observar la tierra. Si hablamos de China, han sido el país con más lanzamientos al espacio en los últimos tres años, por delante de EE. UU. ”

Juan Pons: “El objetivo de China es conseguir ser los primeros en esta carrera espacial, otra cosa es que lo consigan debido al poder que tienen los Estados Unidos en este ámbito. China tiene en este momento, junto con Emiratos y Estados Unidos, una sonda camino de Marte que llegará en 2021, pero su objetivo principal es La Luna. Quieren tener una Estación Espacial Internacional propia, ya que no le dejaron participar en la que ya existe. Su objetivo es situarse en el año 2049 como los líderes mundiales del sector espacial, en ese año se cumplirá el centenario de la fundación de la República Popular China”

 

Vídeo Completo

Entrevista a Javier Ventura-Traveset

 

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