La gran brecha pendiente

FOTO-FDF-BRECHA-GENERACIÓN

La gran brecha pendiente

Si algo va a marcar esta década es la relación entre la generación completamente digital y sus mayores. Manejan distintas herramientas, y también expectativas. Hace unas semanas, el último barómetro de la Conference Board concluyó que estamos ante la mayor brecha entre la confianza del consumidor estadounidense menor de 35 años y el del mayor de 55. Nunca se había visto semejante diferencia en la historia de esta encuesta. Buena parte de la frustración se canaliza en las redes. Analizamos este fenómeno en Foro de Foros. 

Durante años, las noticias se han centrado en la ventaja competitiva de la generación puramente digital. Y, sin embargo, hoy no es la que mejor sale en la foto: los menores de 35 años perciben su entorno con mayor inquietud; su aversión al riesgo ha crecido de forma considerable. En Estados Unidos, millones de nativos digitales viven lastrados por la deuda estudiantil. Aunque los datos de empleo sean mucho mejores que en Europa, los jóvenes pueden deber dinero al banco durante décadas. A eso se suma la subida de los precios inmobiliarios: la generación mejor preparada no puede acceder a la compra de vivienda allá donde encuentra trabajo y quiere residir. Este fenómeno se da tanto en países europeos como en Estados Unidos y, cada vez más, asiáticos.

Los mayores de 55 años, por lo general, viven en un contexto distinto, sin deuda universitaria y con vivienda en propiedad. La casa que compraron en 1980 se habrá revalorizado en torno a un 500%. A los que invierten les han beneficiado los tipos bajos y las ganancias en bolsa.

brecha En su mejor momento

El factor económico es esencial, pero no el único. “Nadie está viviendo un mejor momento en el mundo moderno que los mayores. Se presume cada vez más que las ventajas de la edad comienzan y terminan con el capital acumulado, pero van mucho más allá”, escribía el columnista del Financial Times Janan Ganesh. Según él, la sociedad parece haberles dado una tregua a la hora de cumplir con ciertas convenciones sociales. No se les exige la misma corrección política. Ganesh lo llama una especie de “salvoconducto en las guerras culturales”.

Los baby boomers (nacidos entre 1946 y 1964) se salvan también del estrés digital de sus conciudadanos más jóvenes. No tienen una relación cada vez más tóxica con la información. Se han formado sin redes sociales, han podido construirse una reputación real antes que virtual; presentan patrones de consumo menos compulsivos.

Estas formas de ver el mundo pueden y deben conciliarse. Quienes han sufrido en la posguerra, sin sistemas de protección social, tienen otra perspectiva ante cualquier crisis, otra percepción de las urgencias económicas y medioambientales. Al mismo tiempo cunde la sensación de los jóvenes de que por la mala o inexistente acción de las generaciones anteriores se ha roto el contrato social y de que su techo está más bajo.

Parte de la frustración se canaliza precisamente en Internet. No es casualidad que el término “OK boomer” se haya convertido en viral. Esta frase que hace referencia a una respuesta que los jóvenes le dan a los baby boomers cuando sienten su condescendencia, intransigencia o caracterización injusta. Por ejemplo, cada vez que los mayores hablan de una generación Peter Pan que no está dispuesta a crecer, que no se esfuerza lo suficiente o incumple con sus deberes.

Suscríbete aquí para recibir nuestra newsletter semanal con contenidos exclusivos.

Pincha aquí para leer todos los Food for Thoughts de Foro de Foros.

***

 

2 thoughts on “La gran brecha pendiente

  1. Javier García-Egocheaga

    «Si algo va a marcar esta década es la relación entre la generación completamente digital y sus mayores…», dicho así me parece una afirmación un tanto gratuita. Podríamos oponer que la diferencia la va a marcar, por ejemplo, la educación, mucho más que haber nacido un poco antes o después.
    Respecto a «quienes han sufrido en la posguerra, sin sistemas de protección social, tienen otra perspectiva ante cualquier crisis, otra percepción de las urgencias económicas y medioambientales», tampoco sé muy bien a qué se refiere… ¿No estamos hablando de USA?
    Por lo demás, creo que este tipo de «conflictos generacionales» deben ser relativizados y, como mínimo, vistos con toda la distancia y precaución posible. Al final raramente llega la sangre al río.

    1. Ignacio Escribano

      En la confluencia de todas las opiniones estará la solución a este tipo de conflictos. ¡Muchas gracias por tu opinión, Javier!

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

Back To Top