Energía e innovación para la mejora de las instituciones y de la sociedad

Conversación intergeneracional con José María Pérez González (Peridis)

José María Pérez “Peridis” es de esas personas que siempre está pensando en cosas útiles para los demás. Peridis se define como un niño de pueblo con grandes recuerdos desde su infancia más inicial. Sus comienzos en la escuela no fueron demasiado bien, a pesar de que al final conseguía todos sus objetivos. Por eso nos explicaba que para triunfar es necesario empezar fracasando. En su vida siempre se ha sentido como suplente, y esa falta de protagonismo le ha impulsado a hacer grandes cosas en la vida.

Empezó a realizar caricaturas con 12 años y desde entonces no ha dejado de dibujar. De niño tuvo la suerte de poder jugar con el mejor de los juguetes, las ruinas del convento de su pueblo, aquel que logró restaurar años más tardes y que da nombre a la Fundación Santa María la Real que preside y desde la que instrumenta ese torrente de ideas y proyectos.

De pequeño tenía grandes sueños, quiso ser portero del Real Madrid y eso le enseñó a que es bueno tener grandes metas, como cuando le dijo a su tío sacerdote -recién llegado a Madrid, desde su pueblo en un camión de galletas- que quería ser arquitecto.

De la necesidad vital de reparar el patrimonio histórico de nuestro entorno, le surgió la idea de crear unas escuelas taller donde los jóvenes aprendieran un oficio sobre el terreno, la mejor forma de aprender. Aquella gran iniciativa por la que pasaron hasta 700.000 personas, ahora se ha exportado a Latinoamérica con gran éxito. Le llena de satisfacción poner en marcha ideas y proyectos y luego ir a visitarlos para comprobar que todo funciona y va cumpliendo sus objetivos sociales: Aprender haciendo y hacer aprendiendo.

Pronto le surgen nuevos retos como su actual reto; las “Lanzaderas de Empleo y Emprendimiento Solidario”. Como ya hizo hace 20 años con las Escuelas Taller y Casas de Oficio de España, esa idea tenía que contarla con o sin ocasión y buscar la manera de ponerla en marcha. José María reconoce que por su trabajo, ha tenido suerte y le ha ayudado a arrancar proyectos, pero viendo sus dotes imaginativas a la hora de contarlo, no es de extrañar que convenza, pues transmite una confianza y cercanía natural a la que no estamos acostumbrados. Así ha conseguido embarcar en sus proyectos a grandes empresas que apoyan e impulsan sus iniciativas.

Sin embargo nos cuenta alguna otra iniciativa que no ha conseguido (aún) poner en marcha, como el plan especial de empleo para poder rehabilitar edificios públicos de manera eficiente y financiarlo con los ahorros energéticos que se ganara con la rehabilitación.

Siempre ha tenido ideas, trabajar con las ideas a diario -como lo hace con su viñeta diaria en El País- le hace tener la mente ágil y ahora más que nunca es tan necesaria para poder actuar y  buscar nuevas fórmulas alternativas, para sacar lo mejor de nosotros mismo y pensar formas creativas para convivir y ser felices. La mejor forma de empezar a hacerlo es mediante el voluntariado, pero en España no hay cultura de voluntariado, así que se debe cambiar el modelo. Hay que comprometerse con las cosas a largo plazo, no basta con apoyar una iniciativa de manera puntual. Peridis aprendió de aquella famosa frase de Kennedy “no te preguntes qué hace tu país por ti, piensa en lo que tú puedes hacer por tu país.” Porque al final la vida es lo que das.

Conversamos sobre el problema de la educación actual. Las escuelas deben enseñar a resolver problemas y debemos preparar a los jóvenes en la solidaridad, en la colaboración, que conozcan la sociedad y sus valores, la pedagogía debe ser divertida y no sólo no lo es, si no que  estamos fabricando niños del siglo XIX.

Hemos tenido una gran conversación práctica sobre humanismo en primera persona, sobre cómo ayudar de manera imaginativa a solucionar problemas de la sociedad,  en no ver la botella ni medio llena, ni medio vacía sino en llenar todos los días un poco la botella, en cómo la persona tiene que estar continuamente creciendo a lo largo de su vida. Peridis se siente afortunado, siente que ha vivido ya dos o tres vidas en una. Ahora además está con su vida como novelista.

Lo que mejor nos resume esta conversación, algunos comentarios de los propios asistentes:

“Peridis es tan natural, tan auténtico… No sólo me encantó sino que me dio una inyección de energía vital”

“He disfrutado enormemente con la inteligencia y humanidad de Peridis. Personas que tienen tanto que aportar a nuestra sociedad, tanto que enseñarnos y con la oportunidad de charlar con ellos.”

“Es un placer compartir este rato con Peridis y salir lleno de la energía y humanismo que irradia, desde la sencillez.”

“Verdaderamente fue muy interesante, algo nuevo para mí y que la gran mayoría desconoce pero que desde el punto de vista de la sociedad es muy importante, pasé un rato estupendo.”

 

 

Enlaces relacionados

España y las proyecciones del INE

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

Back To Top