Emprendedores sin techo

Juan Mascuñano, informático sin hogar, habla con Andrew Funk, fundador de Homeless Entrepreneur.

¿Puede el talento cambiar una vida? Se puede argumentar que hace falta mucho más. En todo caso, explica Andrew Funk, para demostrar lo que uno vale se necesita una mínima estructura vital. Este consultor estadounidense fundó hace año y medio la asociación sin ánimo de lucro Homeless Entrepreneur (emprendedor sin techo), que ayuda a personas sin hogar a encontrar trabajo, porque sabe lo que es vivir sin red. Hace tres años se vio sin hogar de la noche a la mañana. Llevaba viviendo en Barcelona desde 2003, había fundado su propia empresa pero le ahogaban las deudas. Al estrés económico se le sumaba otro más profundo, vital: estaba a punto de ser padre. La situación con su pareja degeneró y Andrew decidió marcharse de casa para que el crío “no creciese en un mal ambiente”, explica. Durante meses durmió en el sofá de un conocido.

Andrew, de 36 años, recuerda aquel tiempo de “inseguridad tremenda” en el que no lograba salir de la espiral precaria. Su perfil no encajaba con el habitual de los sin techo y por eso no podía recibir ayuda de ninguna ONG: le resultaba imposible llegar a un albergue a las ocho de la tarde porque a esa hora seguía trabajando. Al final logró salir del bucle gracias a su pareja actual, que le ofreció cobijo. Poco a poco fue amortizando sus deudas y recomponiendo su vida. “Yo tenía más de 35.000 contactos en redes sociales… pero nadie puede salir de esa situación sin ayuda directa”, subraya.

Cuando se rehizo, quiso dar un paso más y ayudar a otros desde una lógica de la cooperación, no del asistencialismo: “Crear trabajo y techo para y con personas sin hogar”, apunta. En octubre de 2016 montó la asociación Homeless Entrepreneur para ayudarles a encontrar un empleo. Hoy cuenta con nueve coordinadores y más de 250 voluntarios en España, Pakistán y Nepal. “Hay que dar la cara por esa gente. No solo darles dinero. La falta de dinero no es el problema más grave que tienen”, dice.

Hoy los voluntarios de Homeless Entrepreneur, que se financia a través de microdonaciones, recorren las calles de Barcelona, Madrid, Tarragona, Reus y Terrassa (de momento están implantados en esas ciudades) y establecen contacto con personas sin hogar. Les preguntan si están interesados en trabajar, qué saben hacer, y les ofrecen el contacto de un coordinador. “El primer paso tienen que darlo ellos, llamando al coordinador. Si lo hacen, concertamos una entrevista”, explica Andrew. De las 16 personas que actualmente están ayudando, un desarrollador web consiguió emplearse en el Banco Interamericano de Desarrollo; otro ha conseguido dos entrevistas de trabajo gracias a salir en prensa; un fotógrafo brasileño que estaba vendiendo pañuelos de papel, ha logrado sacar fotos en ruedas de prensa. Cuando consiguen un trabajo fijo, entregan el 10% de su sueldo durante seis meses a la ONG, dinero que “se reinvierte en ayudar a otros”, explica Andrew Funk.

La labor de los voluntarios incluye “generar un impacto”, dar visibilidad a los sin techo. Por ejemplo, durmiendo al raso en Davos a -6 grados. O en Barcelona durante el Mobile World Congress. Apasionado y tenaz, Andrew es experto en marketing digital y se nota: maneja los códigos en redes sociales, las campañas de captación de fondos, las conferencias, es muy activo en LinkedIn, la mayor red de contactos profesionales, y sabe generar titulares en prensa.

Más complejo de lo que parece 

Una de sus batallas es mostrar que el ‘sinhogarismo’ es un asunto complejo, poliédrico. Quienes lo sufren pueden provenir o no de ambientes conflictivos, padecer o no adicciones o enfermedades mentales. “En España según el INE hay 23.000 personas sin hogar; según Cáritas son 40.000 pero yo diría que son muchísimos más. Esas organizaciones se refieren a la gente que duerme en la calle, pero para mí son son la punta del iceberg”, explica Funk. “Muchos van a bibliotecas, donde pueden conectarse a Internet, y son activos en redes sociales. Hay que desterrar tópicos”.

¿Está su ONG llenando un hueco que no cubre la administración? “Cada asociación sin ánimo de lucro existe por una carencia del gobierno, pero nosotros estamos tratando de sumarnos a lo que ya existe. No criticamos al sistema sino que identificamos oportunidades de mejora”, comenta el fundador de Homeless Entrepreneur. “Lo que queremos es pasar del asistencialismo al empoderamiento”.

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