Citius, altius, fortius

Frente a todo aquello que permanece, es nuestro deber como ciudadanos, reconocer, conmemorar y agradecer a los que nos sirven de ejemplo e inspiración. Porque en una sociedad como la nuestra, en tantas ocasiones propensa a la desmemoria, a lo fugaz y a las modas, llamar la atención y hacer homenaje a la constancia, al esfuerzo, a lo que es capaz de progresar de crecer y fortalecerse con paciencia, es una tarea que va más allá del interés específico de una comunidad: es una obligación cívica, un mínimo aporte a ese objetivo de todos que es construir una sociedad con unos valores cada día más sólidos y ejemplarizantes para todos.

Por eso hemos considerado dedicar esta semana nuestras palabras para conmemorar a todas aquellas personas que bajo un mismo proyecto han conformado el equipo olímpico  y paralímpico español, deportistas, equipo técnico, y sus familiares y amigos, que han entregado talento, energía y tiempo, y han vivido momentos de alegría, también de dificultades, pero siempre enarbolado una confianza sistemática, y el empeño por seguir y continuar en la mejora constante, con unos valores tan comprometidos y respetados como son los olímpicos.

Y usamos la palabra conmemoración, no sólo por la capacidad que ella tiene de hacer homenaje y mirar hacia lo ya conseguido, sino también por lo que ella refleja hacia el futuro. Cada vez que ocurre una conmemoración, todos entienden que la misma volverá a ocurrir, y que a lo largo del tiempo, los hechos significativos nuevamente serán recordados, y así lo volveremos a hacer una y otra vez. Nosotros trasladaremos a nuestras generaciones esos triunfos junto con sus valores, al igual que nos transmitieron a nosotros, siguiendo esa relación intergeneracional que nos caracteriza y define.

Porque aquí lo sustantivo es lo siguiente: todos a lo largo de nuestra existencia vamos construyendo una historia compartida. Ir creando una trayectoria colectiva, un esfuerzo donde todos invierten sus talentos y energías, y cuyo resultado es la creación de un futuro mejor para nuestra comunidad, para nuestras familias, nuestros hijos, amigos y para cada uno de nosotros, es lo importante, generación tras generación pero con relación intergeneracional.

La idea de equipo, de agrupación que trabaja por una meta común, que quiere darlo todo y hacerlo bien, bajo unas reglas compartidas y unos valores respetados por todos; los que avanzan más aún por las medallas, y trabaja con confianza por conseguirlo, es el sentido y el sacrificio de pertenecer a un proyecto cuya recompensa es representar a un país entero en unos juegos olímpicos o paralímpicos y recordarlo siempre.

Cómo se suman las partes de un equipo; cómo interactúan; cómo, uno más uno, son dos, pero también, mucho más que dos, porque supone el valor inapreciable de que dos personas se comuniquen, se respeten, dialoguen, aprendan y se pongan de acuerdo para un objetivo común mayor.

El que podamos nosotros encontrarnos para compartir nuestros recuerdos, aprendizajes y entusiasmos profesionales, para debatir e intercambiar pareceres y experiencias y tener la posibilidad de actuar como compañeros de equipo en el sentido más amplio y profundo de la palabra, es algo que tenemos al alcance en Foro de Foros, es nuestra razón de existir.

Hay momentos, en la circunstancia de toda organización o de todo grupo humano, que no podemos controlar directamente, que nos presiona, nos somete a momentos ásperos y difíciles como en cualquier competición. Pero eso es, sólo una parte de la experiencia de ser miembro estable y permanente, de un equipo, de un proyecto que, mirado en el tiempo, hace posible una mayor prosperidad y un nivel de vida más digno para una sociedad más tolerante y compleja.

Estamos en Foro de Foros porque creemos en el beneficio intelectual de reunirnos, debatir y construir un nuevo capítulo de nuestra historia común basada en valores y acordar qué futuro queremos y podemos vivir y legar.

Estamos aquí porque creemos en todos nosotros. Creemos en nuestros  colaboradores y ponentes, en nuestros donantes, mecenas, benefactores y amigos, y en todas aquellas personas que confían en nuestras capacidades y en nuestra insistente voluntad de transmitir valores y ser mejores cada día.

Estamos aquí porque creemos en nuestra sociedad, en su significado más amplio, en el compromiso que le debemos y en todo lo que podemos aportar para que sea más transparente, independiente y plural.

Estamos aquí porque creemos en la amistad, en la sinceridad, en la terapia de la verdad, en la claridad, en la transparencia, en las reglas claras, en la competencia sana, en las oportunidades que nos brinda la vida.

Estamos aquí porque creemos en el trabajo, en el new mindset, en el esfuerzo individual y colectivo, con la libertad y responsabilidad de trabajar juntos.

En definitiva, por generosidad y confianza en nuestro país, en las personas que tenemos a nuestro alrededor y en nuestro esfuerzo por ir siempre, cada vez más lejos, más alto y más rápido.

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