Centum

Centum

Hace cien años la sociedad vivía inmersa en la Primera Guerra Mundial y lo que hoy se intenta hacer, unir y construir una sociedad estable, estaba lejos de poder conseguirse. Mucha gente con altas capacidades se juntaron en campos de batalla y no en una sala para seguir con el progreso de nuestra sociedad. Las personas dedicaban todas sus fuerzas, físicas y mentales, a combatir por un ideal y, sin embargo, no combatían para cambiar la sociedad donde vivían de otra forma más humana y democrática. Si bien es cierto que con la experiencia, y el transcurso del tiempo, las personas aprendemos de todo lo sucedido e intentamos no volver a repetir lo que en el pasado no funcionó no deberíamos olvidar de hacer siempre un análisis de autocrítica constante para así ir puliendo todo aquello que nos pueda dificultar el progreso.

Cuatro ojos ven más que dos. Cuatro orejas escuchan más que dos. Matemáticas fáciles. Sabemos que cuantas más personas están involucradas en un proyecto, más probabilidades de éxito tiene. Sabemos que cuanto más esfuerzo dediquemos a una meta, más cerca estará de conseguirse. Sabemos que cuantas más vueltas le damos a las cosas, menos nos costará encontrar la respuesta óptima. Somos conscientes de que si compartimos nuestros pensamientos con otras personas, conseguiremos encontrar respuestas a nuestras preguntas pero aún más importante es saber que si esos pensamientos los compartimos con personas que puedan pensar distinto a nosotros (por diferencias culturales, por diferencias geográficas o por diferencias de edad), las respuestas que obtendremos tendrán más fundamento y podremos llegar a crear una opinión única. Nuestra opinión.

Por tercer año consecutivo, se celebrará el Encuentro Intergeneracional de la Granja juntando a cien asistentes en una misma ubicación donde se compartirán ideas, se juntarán sin ninguna diferencia personas de diferentes edades (eliminando el gap que normalmente existe entre generaciones) y se generarán opiniones, muchas opiniones. La Granja supone anualmente un desafío que solo aquellos que tienen el privilegio de vivirlo pueden realmente explicarlo. Para todos los asistentes suponen dos días de constante ejercicio conversacional y que, además, desgraciadamente suelen transcurrir de forma muy rápida. La Granja es pionera en tratar de reducir la distancia entre generaciones ya que en pocas ocasiones se permite un contacto intergeneracional tan explicito como es el caso de La Granja, beneficiando a todas las partes de la ecuación. Los junior aprenden de la experiencia y los años de trayectoria de los ponentes y participantes al mismo tiempo que los senior aprenden y observan nuevos puntos de vista, nuevas inquietudes y nuevas maneras de hacer. Es lo bonito, todos aprendemos de todos y con todos.

La Granja significa respuestas. La Granja significa talento. La Granja significa esfuerzo. La Granja implica empatía. La Granja pone de manifiesto todo aquello que le falta a la sociedad para ser algo más eficiente y al mismo tiempo, hace partícipes a todos aquellos que participan en el diálogo. La Granja ejemplifica todas las inquietudes de los miembros de la Fundación. La Granja destaca todos los valores que unen a sus asistentes. Como bien dijo el fundador de Foro de Foros, Manuel Rodríguez Casanueva “la conversación tiene por objeto escuchar, expresarse con comentarios o preguntas y compartir un diálogo”. La Granja va de eso, de hacer a todos los asistentes partícipes y dejar que se expresen con total libertad. Por ese preciso motivo, La Granja es ya un encuentro esencial en el calendario de muchas personas. Es el lugar donde se debe estar.